ARMANDO MANZANERO

08-armando_manzaneroAutor y compositor mexicano. Es hijo de uno de los fundadores de la Orquesta Típica Yucalpetén. Vivió un tiempo a cargo de su abuela materna, Rita, que lo apodaba “Dito”, y esto fue algo que lo marcó. En su idioma, el maya, le inculcó la visión de una tierra legendaria, y esto, según él, explica la presencia constante de la luna y las estrellas en sus composiciones.

En esa infancia que recuerda, su abuela realizaba sombreros con hojas de palma, los que luego, junto a ella, vendían en calles y andenes de los trenes. Con las ganancias, compraban sus alimentos. Fue entonces que tuvo sus primeros contactos con la música, a través de un pequeño grupo musical que amenizaba las tardes en el jardín donde se detenían a descansar luego de la jornada. Así transcurrieron sus primeros años de vida, hasta que un día regresaron a buscarlo sus padres, para que cumpliera con su escolaridad y ayudara a su familia en todo lo necesario.

Comenzó a estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Mérida a los ocho años de edad, y posteriormente recibió formación musical de maestros como Mario Ruiz Armengol, Chucho Zarzosa y Vicente Garrido, en la Ciudad de México.

Reconoce a su madre como una gran trabajadora y emprendedora, en tanto que recuerda que su padre, músico y trovador, intentó disuadirlo de todas maneras posibles que abandonara la idea de dedicarse a la música empujado por la idea y la preocupación de que “a los músicos no les va bien”. Años más tarde, éste terminó reconociendo y valorando el talento de su hijo.

Sin embargo, Manzanero confiesa que su gran pasión fueron desde siempre los aviones, los caballos y las flores blancas. De la aviación, cuenta una anécdota que siempre recuerda:

Anécdota: Cuenta que en el patio de su casa, y junto a sus amigos, quisieron construir un aeroplano. El fuselaje era un cajón y la cabina el asiento de su triciclo. Suplieron las hélices con una cuerda que ataron a un gran árbol, atravesando el patio a lo largo y sujetando el otro extremo a la ventana de la cocina (una distancia considerable). Lo que olvidaron fue una parte fundamental: el sistema de frenado. Subido Manzanero como piloto del aeroplano, entró como saeta por la ventana de la cocina, estrellándose en la alacena. Gracias a que llevaba un pequeño casco-bacín, sólo sufrió golpes y contusiones en el cuerpo, que sanaron rápidamente.

Muchas de sus canciones, traducidas o no, han sido interpretadas por voces como las de Eddie Gorme, Johnny Mathis, Paul Muriat, Tony Bennet, Frank Sinatra, Elvis Presley, Elis Regina, Andrea Bochelli, Il Divo, Luis Miguel y Plácido Domingo.

Una de sus frases más famosas es “El mejor idioma para el amor son las canciones”.

Bookmark the permalink.
← Página Anterior
Página Siguiente →

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *